Este collar es un recordatorio de una de las búsquedas más profundas del corazón humano: escapar de lo éfimero y encontrar eternidad. Cuentan las Escrituras que un comerciante viajaba en busca de perlas finas. Un día, encontró una perla tan preciosa que superaba a todas las demás que había visto en su vida. Al darse cuenta de su valor, vendió todo lo que tenía y con ese dinero compró aquella perla.
Así se siente saber que hay un lugar reservado para ti en el Reino de los Cielos. Esta es una pieza para llevar cerca del corazón, como un símbolo de que el verdadero tesoro ya ha sido encontrado.
Descripción del producto:
Collar elaborado en cadena dorada de acero inoxidable de 20 cm de largo con perla de vidrio bañada en nácar. Pieza ideal para uso diario o como regalo con significado espiritual.
Recomendaciones de cuidado:
Evita el contacto con agua, perfumes, cremas o químicos, ya que pueden alterar el color y el brillo del accesorio.
No uses la joya al bañarte, nadar o realizar ejercicio intenso si quieres prolongar su durabilidad.